Dos poemas

Flores en escabeche

El reloj de sol marca dos para los tres,

y la sombra ruñe los minutos 

pegándonos a su delgada aguja,

advirtiendo lo que posiblemente 

jamás tenga lugar en el tiempo:

dos para los tres.

Un reloj descompuesto que marca casi siempre el número uno:

uno, uno, su primer dibujo,

dos, perdido entre los rayos,

no del sol,

de la bicicleta de su madre,

lejos de mí.

uno, dos, castigo.

Par de sílabas que mutilan mi garganta: 

papá.

Cuándo llegará el tiempo del tres,

de estar listo.

Pero resulta,

que nunca estoy listo.

Tres que existen pero no están presentes.

Tres de ayer, tres de hoy, tres de mañana

o tres para los dos.

Dónde está el cordón que apaga esa lámpara

porque su luz hace que la sombra corra 

detrás de los dos en punto.

Sería mejor que su propia luz la consuma 

hasta que se haga de noche.

La sombra nos persigue, nos espera, nos guarda.

El reflejo de nuestro verbo a contraluz,

nos hipnotiza.

Presas de nuestros propios actos

nadamos un ciclo infinito:

Y nosotros en sombra.


Crecí siendo el alhuate en el culo de mi madre,

hostigando a la gente,

los terrenos baldíos.

Disfrutando de la irresponsabilidad de mi propio abandono,

viendo cómo las locomotoras dormían 

y soplaban hojas secas a los charcos en los baches.

Las horas desfilaban sin riesgo 

en ese paraíso de trenes y mallas ciclónicas

desgarradas como el pantalón de mi uniforme.

Los rayos de la tarde 

tejían mi ropa, 

 algún recuerdo.

Vagué con el mundo en la bolsa,

los zapatos salpicados de felicidad,

a veces.

Los mezquites apenas acariciaban

el tiempo fracturado y ausente.

Y yo como los gatos 

me lamía

para parecer solo un niño.


Gerardo Omar Guerrero González. Licenciado en Gastronomía por la Universidad Tecnológica de Chihuahua. Invitado en el 1er Encuentro de Poesía Enrique Servín 2020. Actualmente pertenece al Grupo de poetas “Cíbola”, los cuales, realizan una importante labor en las letras Chihuahuenses mediante tertulias, talleres, eventos masivos dentro de la agenda cultural del Estado, también participa en diferentes proyectos artísticos como canta autor.

Editorial

2 comentarios sobre “Dos poemas

  1. Cuánta sensación de abandono… Me siento identificada con esa niñez transcurrida entre rayos de bicicleta, que en mi caso eran del volante de la máquina de coser de mi abuelita, la misma que a veces era vehículo de libertad para buscar a ese tercero que no llegaba casi nunca cuando lo había prometido. 😢

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