Parade

Hiromi Kawakami

Parade: A Folktale

Soft Skull New York

New York, 2019

61 pp. (Edición digital)

Who do you think that is there?
I came to fight; I am in the air.
“Who do you think?”, 
Interpol

Cuando terminamos de leer historias, algunas veces —si no es que casi siempre— los finales se enmarcan como ausencias empañadas, como pulsos débiles pero constantes que se albergan en nuestra mente y mueven los engranajes de nuestro pensamiento por motivos indistintos. Sin embargo, posteriormente, con algo de suerte la sensación áspera y el dolor de la narración “terminada” se desligan de nuestra memoria. Aunque una buena lectura, claro está, se queda para siempre dentro de nosotros, las lecciones reconocidas nos ayudan a ver o a desarrollarnos en el mundo con mayor flexibilidad, independientemente de cómo recibamos, aprehendamos o signifiquemos la narración.

A colación de estos historias “terminadas” y partiendo de los personajes contenidos supuesta y únicamente dentro de las páginas, considero que debemos remarcar las uniones especiales, hay sensaciones de vínculos más indisolubles que otros. El apego y la admiración desarrollados hacia los personajes a veces nos llevan a recordarlos, a la necesidad de saber cómo les va, tenemos cierto pendiente aún acerca de su pasado, futuro o de sus opiniones en general. De repente, se levantan en el pensamiento como si fueran amigos que no vemos pero que sin más, siguen ahí, desafortunadamente pocas veces tenemos la oportunidad de encontrarlos de nuevo.

Hiromi Kawakami escribió la novela El cielo es azul, la tierra blanca: una historia de amor (Alfaguara, 2018 /Sensei no Kaban /Strange Weatther in Tokyo), donde se desarrolla la historia de Tsukiko, una mujer soltera con una vida solitaria que al ir a su bar habitual se encuentra con quien alguna vez fue su Sensei (profesor). La cotidianidad de sus encuentros comienza a dibujar de la manera más sutil y noble el enlace entre Tsukiko —en sus treintas— y Sensei —en sus setentas—, lentamente los momentos más ingenuos construyen un romance platónico genuino, fluido y esperanzador. Al final de la narración se engendra un sentimiento de calidez a la par de acidez al permitir reconocer y rememorar el significado de los encuentros y de las partidas. 

Al despedirnos de Sensei e intimar con su manera de ver y construir la idea de lo que resta de su vida a lado de Tsukiko, notamos la profundidad de la relación, de sus momentos más entrañables y no obstante, nos detenemos, abrazamos la noción presentada y soltamos el amor. Parade no es una continuación ni un recuerdo de la novela principal, simplemente es un momento y así puede leerse sin necesidad de nada más. También es un cuento que como anécdota pulcra e intima, abre un diminuta hendidura para ver cómo Tsukiko y Sensei viven su relación en una tarde cualquiera a principios de verano. En este caso particular, Tsukiko cuenta una historia de su infancia —como las que todos tenemos, y que como resquicios de pensamientos, de una u otra forma nos guían al presente, a las personas que somos hoy—. Tsukiko cuenta que un par de tengu —espíritus/ criaturas sobrenaturales del folclore japonés— se ligan a ella, comenta especialmente un episodio durante esa compañía, el momento en que todo el salón comienza una dinámica que en cierto grado es usual en Japón: el intento de desvanecimiento de Yuko —una compañera de clase—, con las burlas y silenciamiento que esto implica. Parade pone sobre la mesa un tema social importantísimo del Japón contemporáneo, logrando condensar una imagen sombría tintada de inocencia —o viceversa—.

De esta manera, Parade porta una dulzura refinada que con trazos agudos y filosos erige un momento valioso en donde lo que existe, como vértebra de la narración, es el ofrecimiento de —una parte muy alejada pero a la vez muy inherente de— Tsukiko y en otro nivel, se manifiesta una anécdota gélida —debido al comportamiento y afección de Yuko—, pero fantástica — mérito de los tengu—. El cuento brinda una anécdota infantil acerca de un espíritu, desvelando así uno de los momentos más vulnerables, ingenuos e inamovibles de nuestra existencia que, inevitablemente sugieren algo de nosotros en la adultez.

Por último, cabe mencionar que la edición de Soft Skull contiene las ilustraciones de Takako Yoshitomi, respondiendo cabalmente a la historia de un modo tierno y desconcertante; es imperante que se agregue que la traducción —del japonés al inglés— también fue ejemplar, ocupó un lugar en la lista de nominación de the Best Translated Book Awards: BTBA, 2020 —ficción—. Con respecto a Hiromi Kawakami, su estilo se mantiene delicado con una profundidad impresionante, la naturalidad exquisita que caracteriza su desenvolvimiento escriturario está presente en Parade que es un momento auténtico. 


Yosbeli Delgado González. Medievalista, japonista y feminista. Estudió Lingüística y Literatura Hispánica en FFYL, BUAP. Columnista en Tríada Primate. Participó como editora en Ellipsis (British Council, Hay Festival, Querétaro 2019).

Editorial

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