Juan Eduardo Mateos Flores reúne crónicas escritas desde el Puerto de Veracruz en años marcados por asesinatos, desapariciones y miedo. Tú lees escenas que pasan en calles, casas, oficinas y hospitales, con nombres, fechas y detalles que dejan el cuerpo tenso. La ciudad aparece como un tablero donde la violencia cambia de forma, pero no se va.
El libro no embellece el horror, lo nombra con precisión narrativa. La escritura mira a víctimas y sobrevivientes, mira a policías y rumores, mira fosas y silencios. Cada texto deja un registro de época y una pregunta moral, qué se hace con un muerto, qué se hace con la vida que sigue.





